Wow! Parece imposible, pero hace ya una semana que nos despedíamos de España para poner rumbo a este emocionante proyecto.
Hoy es jueves y parece que los gallos nos han dado una tregua. No así la lluvia, que, aunque no nos molestara excesivamente para dormir, sí nos obligó a ir en coche a la misa de la mañana de lo que jarreaba...Por cierto...¡María y Ruth han dormido de maravilla esta noche!
Después de la misa, hemos vuelto al cole para disfrutar un día más del desayuno, ¡hoy con papaya! Bueno... además de lo normal de cosas ricas del resto de los días. Ya se nota que llevamos unos días por aquí, que las comidas principales del día que compartimos con las hermanas son, cada vez, más distendidas, más familiares y con más confianza para gastarnos bromas. Y en risas no se quedan atrás, aunque sean asiáticas...¿Será que también hemos venido para alterar la paz del pasillo? Jeje...
Hoy era el turno de Kindergarten y Primaria para presentar nuestro proyecto de España, con un pequeño libro que les hicimos a los alumnos dónde hablamos de los colores de la bandera española, nuestra moneda, el Euro, la capital, las comidas más típicas etc...
Este era nuestro proyecto común, pero, después, cada una en nuestras clases hemos dado rienda suelta a nuestro inglés y a nuestras ganas de que, además de lo más típico, conocieran nuestras ciudades de procedencia, así que les hemos hablado también de Burgos y de Ponferrada.
Es genial cómo, después de tres días aquí, los niños ya nos saludan en español por el pasillo y el saludo en las clases, al recibirnos, también es en español. Además de esa facilidad para aprender, nos ha llamado mucho la atención lo educados que son todos, desde los más pequeños a los más mayores. Da igual las veces que te cruces con ellos por el pasillo, su dulce sonrisa y sus buenos días o buenas tardes siempre saldrán de su boca.
Por la tarde, un cambio de planes nos hizo cambiar una visita al Barangay por una visita al instituto SUM-AG National High School, donde la hermana Magdalena, junto con Jane y Erma, del Movimiento Laico, van una vez a la semana a dar catequesis a un grupo de chicas de unos 15 años. Cogimos un jeepney, que nos llevó a Sum-Ag un barrio de Bacolod en el interior, que nos acerca un poco más a esta cultura y a esta forma de vida.
El instituto nos sorprendió gratamente, porque las instalaciones estaban bastante nuevas y, además, ¡era enorme!: de 13 a 15 clases por cada curso y unos 50 alumnos o más en cada clase.
Como veis, enseguida nos adaptamos a esta ciudad y ya somos capaces de parar el tráfico igual que ellos para cruzar a falta de pasos de cebra.
Al llegar, asistimos a la catequesis junto a un grupo de jóvenes del instituto. Seguro que la charla estaba genial, pero no tener ni idea de hiligaino, ayuda mucho a no enterarte de nada. Eso sí, a la hora de comer no hay idioma que se nos ponga por delante. Es ver un bollo y enterarnos absolutamente de todo. De hecho, la foto no le hace justicia...estaba mucho más rico de lo que parece, es pan de sal, una especie de pan de leche con una pasta de coco dentro...¡¡Mmmm!!
Ya de vuelta en el cole, nos esperaban las hermanas para compartir la cena y al terminar, ¡tachán!...¡¡¡nuestra esperada partida de parchís!!! ¿Quién ganará? Mañana os lo contamos...

























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