Hoy nos esperaba un día diferente, muchas actividades y emociones... al regresar de misa, nos acercamos al barangay 39 a comenzar a grabar a unos niños de camino a la escuela para empezar nuestro lipdub. Nos pareció muy curioso poder ver lo bien preparados que salen los niños de sus casas a primera hora de la mañana... de esas casas sin habitaciones, sin baños, con poco espacio, llenas de trastos y suciedad, y, sin embargo, los niños salen impolutos, perfectos, como si no vivieran ahí.
Al volver a casa, hemos comenzado a organizar los materiales que íbamos a llevar por la tarde a La Carlota, un pueblo que hemos visitado con las mujeres que forman parte del Movimiento Laico Concepcionista, aprovechando que han ido a dar catequesis.
A continuación, seguimos con las fotos a los alumnos del colegio. Hoy hemos hecho a todos los de Kinder 2, y de los grados 1, 2 y 3. Nos llama la atención lo calladitos que están todos en las filas esperando para ser fotografiados. Una vez que se hacían la foto, los iban mandando para unas escaleras a esperar al resto de sus compañeros. Tenéis que saber que son 40 y que, entre el primero y el último, pasaban unos cuantos minutos. ¿Creéis que se les escuchaba hablar mientras esperaban? ¡Ni una palabra!¡Y eso que estaban sin profes!
Para hacer las fotos, nos hemos repartido las tareas:
- En la puerta, María, comprobando que todos los niños iban pasando en el orden que nos habían dicho, y que sus nombres eran correctos.
- Después de que María les diese el OK, pasaban a manos de Ruth, que era la encargada de... “la chapa y pintura”: les colocaba el uniforme, les peinaba... todo con mucha ternura, como bien le dijo May Ann.
- A los mandos de la cámara... Enci. Capturando sonrisas, cual fotógrafa profesional.
- La Sister Ana Rosa, con el ordenador, pasando las fotos y asignado a cada una el nombre del niño una vez de que María le diese la lista con las ausencias y los cambios.
Así pasamos la mañana. Y, bueno, os tenemos que contar que aquí la mañana termina a las 11, ¡a esa hora comemos!
A las 11:30 nos esperaba un jeepney en la puerta de casa para salir hacia La Carlota, un pueblecito situado a hora y media de Bacolod. Ahí, las mujeres del MLC acompañadas por Sister Magdalena dan catequesis en una escuela llamada Batuan School una vez al mes.
Es difícil ponerle palabras a lo vivido en la escuela. Podría comenzar diciendo que ha sido un regalazo. Al llegar al pueblo los niños salían a recibirnos y, antes de llegar a la puerta del cole, ya nos habían puesto a todas una insignia preciosa con el escudo del colegio.
A nuestra llegada nos llevaron al patio, ya que los alumnos nos habían preparado algunos bailes de bienvenida. ¡Qué colegio tan bonito, por Dios! ¡Cuánta naturaleza y qué cuidado lo tienen todo!
Al llegar al patio los alumnos nos amenizaron con unos cuantos bailes y una escenificación muy popular de Filipinas llamada Anak Father.
Después, la sister Ana Rosa se puso a los mandos del micrófono agradeciendo todo lo que nos habían preparado y enseñándonos a todos una bonita canción que pudimos bailar y cantar juntos.
Tras el acto de bienvenida, nos dividimos: los miembros del MLC dieron la catequesis en los primeros cursos de Primaria, mientras nosotras vivíamos una tarde más que especial con los alumnos de quinto y sexto. Ruth, Ana Rosa y Enci estuvieron enseñándoles a los niños español y algunas canciones. ¡Todos estuvieron muy atentos y aprendieron muy rápido! Cuál seria nuestra sorpresa cuando, después de llevar un rato largo cantando y jugando dentro del aula, vemos a este niño durmiendo plácidamente encima de unos libros.
Mientras nosotras estábamos dando la clase, María se dedicó a llenar el colegio de color haciendo globoflexia. ¡Hay que ver cómo han disfrutado los niños con sus globos! Sus rostros reflejaban muchísima felicidad y alegría y en todo momento expresaron su agradecimiento.
Los profes también estaban muy agradecidos y nos lo han querido mostrar preparándonos una riquísima merienda llena de productos típicos filipinos. Nosotras también hemos aprovechado la ocasión para hacerles entrega de material escolar que nos habían donado en España. ¡Se han puesto super contentos!
Nos hemos vuelto a poner en marcha mientras los niños corrían despidiéndonos detrás del jeepney y hemos ido a visitar al padre enfermo de una religiosa concepcionista de Filipinas, llamada Sister Mary Rose. Al salir de su casa, hemos sido testigos de otra muestra de providencia, ya que una vez subidas todas al jeepney, y después de haber pasado una tarde preciosa bajo el sol, se ha puesto a diluviar hasta que llegamos a casa.
Y para terminar el día... ¡la presi prepara unas croquetas!




















































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