martes, 10 de julio de 2018

UNA ESTRELLA MUEVE A OTRA ESTRELLA

El día empezaba un poco pronto para algunas, 5:50 de la mañana para ser exactos, aunque la oración no estaba programada hasta las 7, oración que estaba a cargo de Isabel y Teresa, quienes han conseguido que algunos de los participantes se emocionen. Desde el principio se notaban los nervios del que iba a ser el primer día como profesores. Aunque la lluvia, transformada en tormenta tropical con nombre de Beryl, era la protagonista de la mañana, no fue hasta la llegada al colegio cuando nos dimos cuenta de lo que esto suponía. A la hora que estaba marcado el inicio de la jornada, sólo había dos alumnos, por lo que todos los planes fueron suspendidos. Poco a poco, fueron llegando alumnos hasta llegar a 9, pero no suficientes para comenzar con las clases, por lo que enseguida sacamos el cancionero español mientras nuestro informático Sergio nos preparaba lo perfecto para un día de lluvia: una sesión de cine.






Tras una mañana pasada por agua, se tomó la decisión de cambiar la tarde en el Batey La Plaza por visitas a las familias con más dificultades del pueblo, algo que sin duda imponía, acompañados, por supuesto, del Tío Julio. La lluvia nos había dado tregua, así que aprovechamos a salir y cargar con montones de ropa que había sido donada para todas las edades. Sin duda alguna, la visita a estas familias es lo más impactante del proyecto hasta el momento.



Es triste pero verdad, que necesitemos viajar durante más de ocho horas de nuestras casas para aprender a valorar lo que tenemos, para aprender lo que es una injusticia, para aprender lo que de verdad importa, en definitiva, para creer todo lo que nos han contado. Las condiciones de vida eran pésimas, las casas estaban construidas con restos de madera o cualquier otro material medianamente duro y barato. Sin embargo, no veías una mala cara, y menos después de un pequeño regalo, que eran camisetas usadas o nuevas; era lo que menos importaba. La sonrisa era protagonista en las caras de cada niño, cada joven o cada adulto y su amabilidad desbordaba por todos lados.


Es ahora cuando toca explicar el título de este post: "una estrella mueve a otra estrella". Fue Isabel quien nos contó la historia de la persona artífice de esta frase: un alumno, el cual fue becado hasta la universidad, consiguió un trabajo en una empresa de gran prestigio. Fue entonces cuando él decidió ser quien becara a otros alumnos, basándose en esta frase. Y es que, en cierta manera, nosotros somos esas estrellas, cada uno de nosotros, con todo lo de Dios nos ha dado desde que nacimos, incluido el sitio donde nacimos. Somos nosotros quienes estamos aquí, para intentar crear nuevas estrellas, sin embargo, no sólo los que estamos aquí.

Para finalizar nuestra jornada, una visita al supermercado Zaglul, que parece nuestra segunda casa, donde las risas por diferentes desodorantes o champús no faltaron, una buena manera de finalizar el día.

Está claro que aunque todos nuestros planes se han ido a pique, hemos salido a flote de buena manera y es que mañana nos espera nuestro segundo primer día, así que toca reponer fuerzas después de este día de emociones a flor de piel.